
Ajustar la temperatura adecuada para los sensores de hidrógeno
La fabricación de sensores de hidrógeno requiere un equilibrio preciso. Es necesario que la temperatura sea exactamente la correcta: ni demasiado alta, ni demasiado baja. De lo contrario, la membrana del sensor se daña o el catalizador no funciona adecuadamente.
Por eso utilizamos sistemas de infrarrojos de onda corta. En lugar de calentar todo el aire que rodea el sensor, los rayos infrarrojos transmiten energía directamente al material. Es un método más eficiente, lo cual es una gran ventaja cuando se trata de mantener un ambiente limpio en el taller donde se fabrican los sensores.
Por qué los infrarrojos son mejores que los métodos tradicionales
Olvídense de esos elementos calefactores resistivos tan complicados. Con los infrarrojos, se puede aumentar o disminuir la temperatura casi instantáneamente. Hablamos de segundos.
Esta rapidez es crucial. Como el sustrato no recibe calor durante mucho tiempo, no hay necesidad de preocuparse por que las capas delicadas del sensor se deformen o se produzca desgasificación. Simplemente funciona. Cuando se conectan estos emisores a una línea digital, ellos se encargan de todo el proceso de curado y sinterización, sin problemas.
Eliminar las incertidumbres
Hablamos mucho de fábricas “inteligentes”, pero en realidad, lo importante es contar con los datos adecuados.
Combinamos estos calentadores infrarrojos con controladores PID de bucle cerrado. Una vez que se conectan al PLC, se puede ver exactamente cuánta energía se está utilizando, y se puede ajustar la potencia en tiempo real. Ya no hay necesidad de “esperar” a que la temperatura sea la correcta. Se obtiene un registro digital de cada ciclo de calentamiento, lo cual es la única forma de asegurarse de que el sensor número uno y el sensor número diez mil sean idénticos.
El problema (y cómo solucionarlo)
El problema es que los arrays de infrarrojos de alta densidad se calientan mucho. Demasiado.
Los sensores reciben la energía que necesitan, pero el chasis y los soportes pueden dañarse si no se tiene cuidado. Si se descuida el sistema de enfriamiento, se generarán problemas.
Siempre sugiero utilizar un sistema de enfriamiento activo con aire forzado para los receptores de infrarrojos. Si el sistema de enfriamiento falla, la salida de infrarrojos cambia, la calibración se ve afectada, y de repente uno está lidiando con problemas constantes. Asegúrese de que el flujo de aire sea adecuado para evitar que todo se dañe.