
Un salón acristalado bajo un techo de cristal es realmente hermoso… hasta que llegan las primeras bajas temperaturas. El calor se escapa a través del cristal, lo que hace que el espacio sea frío y difícil de regular. Los sistemas tradicionales de calefacción por aire no son eficaces en estas circunstancias; funcionan intermitentemente, mientras que el cristal sigue robando calor. Como resultado, hay una temperatura irregular y las facturas de energía aumentan.
Lo importante desde el punto de vista técnico
Los calentadores por infrarrojos calientan directamente a las personas y las superficies, no al aire. En un salón acristalado, esa es la diferencia que se nota en el suelo y en la piel: el calor no se dispersa tan fácilmente debido al cristal frío.
Estos calentadores utilizan un elemento de fibra de carbono que emite calor por ondas infrarrojas de longitud media. Esto permite obtener un calor uniforme en toda la habitación, sin necesidad de ciclos constantes de encendido y apagado como ocurre con los calentadores convencionales.
Un termostato integrado mantiene la temperatura deseada, adaptándose a las condiciones actuales de la habitación, en lugar de basarse en suposiciones. El calentador es compacto, funciona silenciosamente y se conecta a una corriente eléctrica estándar de 120 V. La seguridad también está garantizada: un sistema de protección contra vuelcos apaga el calentador si se cae, y la rejilla protectora evita cualquier contacto peligroso.
Por qué funciona bien en habitaciones con mucho cristal
Bajo grandes superficies de cristal, el verdadero problema es la pérdida de calor. El calor radiante ignora al aire y calienta el suelo, los muebles y la piel, lo que hace que la habitación se sienta acogedora, incluso cuando el aire cerca del cristal está más frío.
Se siente comodidad rápidamente, con menos ciclos de encendido y apagado, y se mantiene una temperatura estable. Dado que el calor es direccional, se puede colocar el calentador donde uno se sienta, manteniendo así esa zona estable. Eso significa menos corrientes de aire, menos fluctuaciones de temperatura, y un salón acristalado que se pueda utilizar durante toda la temporada.
Lo que debe saber
El calor por infrarrojos funciona mejor cuando puede llegar a las personas y superficies que se desea calentar. Asegúrese de que el calentador no esté obstaculizado y esté colocado de manera que pueda calentar directamente esa área. Para mejores resultados, utilícelo junto con cortinas termoaislantes por la noche para reducir la pérdida de calor a través del cristal.
La ubicación es importante. Coloque el calentador a la altura adecuada para sentarse y ánguelo hacia el área principal de estar, no directamente hacia el techo. De esta manera, el calor se distribuye donde realmente se necesita, y el termostato puede mantener una temperatura constante.